“Lo que usted ve a su alrededor es nuestro territorio ancestral. Esta es nuestra gente que canta por las noches la creación del mundo, las personas que alivian el crujir y el dolor de la Madre Tierra”, dijo Juan Gabriel Jerez Tegria, presidente de AsoU’wa, al Estado de Colombia.
El pasado 14 de mayo, se llevó a el acto de reconocimiento público de responsabilidad internacional por parte del Estado colombiano ante la Nación U’wa, en cumplimiento de una de las órdenes dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en su sentencia de 2024, medida de reparación que es fruto de la resistencia pacífica que este pueblo indígena ha sostenido por décadas.
Desde territorio U’wa, el presidente en representación del Estado colombiano, reconoció ante ministros, funcionarios del Estado y autoridades indígenas la lucha histórica que ha sostenido este pueblo por proteger la Madre Tierra. Aunque se trata de un hito histórico para la Nación U’wa y un importante reconocimiento de los daños causados por el Estado, la verdadera reparación va más allá de actos simbólicos requiere de acciones concretas y medidas de no repetición.
Después de 25 años de promesas y acuerdos incumplidos, la lideresa Daris María Cristancho, se dirigió al Estado y a los cientos de integrantes de la Nación U’wa, autoridades tradicionales, jóvenes, niños y niñas que viajaron desde su territorio para presenciar este histórico acontecimiento:
Foto Daris “Las palabras del Estado no borran el sufrimiento vivido, el desconocimiento y violencia sobre nuestro territorio y nuestro pueblo ancestral. Sin embargo, este momento representa la verdad que durante mucho tiempo quisieron callar: que nuestra lucha siempre fue justa, que tenemos la razón y que la defensa de la vida no debe ser motivo de persecución”.
Este acto fue un reconocimiento a las autoridades tradicionales que mantuvieron viva la palabra y la memoria colectiva, a las mujeres que sostuvieron la vida, a quienes desde jóvenes han dedicado sus vidas a continuar esta lucha que han sostenido con sabiduría y firmeza. Es un homenaje a generaciones de defensores y defensoras de la soberanía indígena, de la pervivencia cultural, la justicia climática, y que luchan por proteger a la Madre Tierra de la extracción del petróleo, considerada para los U’wa la sangre de la tierra.
En nombre de la Nación U’wa, el presidente de AsoU’wa recordó a las nuevas generaciones la lucha por la supervivencia de su cultura y su esencia como pueblo milenario que han sostenido generaciones enteras:
Foto Juan “Somos un pueblo que piensa, que siente, que llora, que se permite hablar con los Sirinas (seres espirituales) que se conecta directamente con el sentir de la Madre Tierra, que tiene un mandato ancestral envuelto en compromiso con la Ley de Origen (mandato divino) que tiene como norma defender esta naturaleza que respiramos, estas aguas que tomamos, esta tierra que nos alimenta, somos el pueblo de Sira”.
Para EarthRights ha sido un honor acompañar a la Nación U’wa por más de 15 años en su incansable búsqueda de justicia. Seguiremos trabajando de la mano para asegurar que el Estado cumpla lo ordenado por la Corte IDH: la protección integral de la propiedad colectiva y los lugares sagrados de acuerdo con la cosmovisión U’wa, y que adopte medidas para mitigar el impacto de la explotación de hidrocarburos y otros minerales.
El avance hacia una sociedad más justa exige que el compromiso estatal trascienda los discursos. Se requieren transformaciones estructurales profundas: tratar a los pueblos indígenas como iguales, reconocerlos como sujetos colectivos de derechos y portadores de una sabiduría esencial para la pervivencia de la humanidad. El modelo económico impuesto por el mundo occidental, basado en la explotación de recursos naturales, es insostenible. Los U’wa nos han enseñado que: la tierra no pertenece a las personas, sino que las personas pertenecemos a la tierra. Protegerla es el legado más grande que podemos dejar a nuestros hijos e hijas y las generaciones futuras.